Ya hemos elogiado la máscara, descubramos ahora cuántos tipos existen (y la importancia del cepillo) para entender cuál es la perfecta para ti.
El primer secreto para encontrar la máscara adecuada es observar detenidamente tus pestañas.
Con el espejo en la mano, averigua cómo son: a continuación, encontrarás una serie de consejos de combinación que tienen en cuenta la fórmula y el aplicador.
Pestañas rectas: para resaltarlas, deberás asegurarte de que estén cubiertas por la máscara y darles un efecto curvado. Obviamente, lo ideal será utilizar un rizador de pestañas antes de aplicar la máscara de pestañas, verás la diferencia.
¿El cepillo perfecto para ti? Curvo, de elastómero o de fibra.
Pestañas cortas: para que queden espectaculares, aplica una máscara activa de efecto longitud con el clásico movimiento en zigzag, desde la base hasta las puntas.
¿El cepillo perfecto para ti? Fino, preferiblemente cónico. Para un efecto alargador "extremo", también es perfecta una máscara de pestañas con fibras.
Pestañas rectas y cortas: la máscara que necesitas aporta a tus pestañas un efecto volumen modulable. Aplícala varias veces hasta obtener el resultado deseado (y olvídate de los grumos).
¿El cepillo perfecto para ti? De elastómero.
Pestañas no definidas: elige una máscara que aporte a tus pestañas un efecto volumen combinado con el efecto definición.
¿El cepillo perfecto para ti? Mini.
¡Pestañas perfectas en pocos minutos! Sigue nuestros consejos, elige la máscara de pestañas adecuada y el rizador perfecto: ¿El resultado? Una mirada intensa, curvada y voluminosa cada día.