Manicura francesa
Crea una manicura francesa rosa o blanca con un esmalte nude, un rotulador para puntas y el esmalte KIKO MILANO, para que el acabado sea perfecto.
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Hay algo mágico en la simplicidad. La manicura francesa es un clásico que nunca pasa de moda y con KIKO puedes realizarla con precisión y facilidad.
El esmalte en rotulador facilita la aplicación, mientras que el lápiz blanco para uñas te ayuda a acentuar el color blanco natural del borde de la uña, para que la aplicación del esmalte sea aún más precisa. Además, la selección KIKO de esmaltes nude, top coats y prácticas guías adhesivas para uñas te permite completar la manicura con un efecto preciso y natural.
Elige tus tonos nude favoritos entre los esmaltes de uñas más populares de KIKO y consigue un look natural, perfecto para el día a día.
La manicura francesa tradicional es una técnica que consiste en aplicar un color nude en toda la uña y una punta blanca, lo que se puede conseguir fácilmente incluso con un esmalte en rotulador. Con el tiempo, se ha vuelto viral en sus formas más creativas: colores divertidos, tonos contrastantes y resultados únicos y originales. Entre las versiones más populares también se encuentra la manicura francesa invertida, en la que el color se aplica en la base de la uña, para conseguir looks siempre diferentes y supermodernos.
Hacerte una manicura francesa en casa es más fácil de lo que crees. Utiliza las guías adhesivas para uñas y el esmalte blanco en rotulador, el resultado será sorprendente.
Para hacer una manicura francesa perfecta, prepara la base, lima las uñas y cuida las cutículas. A continuación, aplica un esmalte nude (o del color que prefieras), utiliza las guías adhesivas para uñas y dibuja la media luna blanca con el esmalte en rotulador. Termina con un top coat para fijar el brillo y la duración.
La manicura casera puede durar aproximadamente una semana con una buena base y un top coat como último paso. Además, el uso de esmaltes con efecto gel ayuda a maximizar el rendimiento.
Para evitar que la manicura se descascarille, aplica el esmalte en capas finas y termina siempre con un top coat, que ayuda a proteger el color y prolongar su duración. Además, una vez completados todos los pasos de aplicación, asegúrate de que el esmalte esté completamente seco antes de retomar tus actividades diarias. Para acelerar el proceso, puedes utilizar el spray de secado rápido, práctico y fácil de aplicar. Para saber si el esmalte está seco, golpea suavemente una uña contra otra.