Maquillaje facial
KIKO tiene cosméticos para cada paso de tu rutina de maquillaje, desde las prebases hasta los correctores, las bases, los polvos, los coloretes y los iluminadores.
106 producto(s)
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Maxipolvos bronceadores cocidos
Juicy Fizz Sunkissed Lumi-Bronzer
-50 %
13,00 €
Iluminador facial en polvo
Lumiverse Sparkle Catcher Highlighter
-50 %
10,00 €
Colorete en stick iluminador
Lumiverse Glowmelt Blush
-50 %
7,50 €
Cada momento de tu rutina de maquillaje con KIKO está pensado para realzar tu personalidad y hacerte sentir bien.
Los productos de maquillaje facial KIKO MILANO realzan tu belleza natural y se combinan perfectamente entre sí para realzar tu cutis en cada detalle.
Las bases de maquillaje van desde texturas ligeras hasta fórmulas de alta cobertura y larga duración, mientras que los correctores ofrecen soluciones líquidas, cremosas o en stick para corregir imperfecciones y ojeras con naturalidad. Los polvos, transparentes y de color, fijan el maquillaje y garantizan un acabado sedoso, mientras que los coloretes en polvo, crema o stick esculpen y reavivan los rasgos. Por último, el iluminador completa el look con texturas modulables que aportan luminosidad, siguiendo los rasgos y realzando los puntos de luz de tu rostro.
¿El resultado? Un maquillaje facial versátil y duradero, que te permite sentirte siempre a gusto con tu belleza.
Cada rostro tiene su propia historia, valora tu singularidad.
El orden correcto para aplicar el maquillaje es comenzar con el cuidado de la piel, seguido de la prebase y la base, y finalmente el corrector y los polvos. Solo en este momento se definen los ojos y las cejas, se aplica el colorete, el bronceador y el iluminador, y se termina con el labial o el brillo de labios.
Para lograr un maquillaje natural, aplica una base ligera y difumina el corrector donde sea necesario. Los polvos y el colorete aportan frescura, mientras que el iluminador en los puntos de luz da un toque radiante sin recargar.
Para que tu maquillaje dure todo el día, crea la base perfecta con prebase, base de maquillaje y polvos. Por último, rocía un fijador en spray o aplica polvos transparentes sobre las zonas brillantes. Elimina cualquier exceso y retoca ligeramente durante el día si es necesario
Elige la base de maquillaje teniendo en cuenta el tono, el tipo de piel y el efecto deseado. Las fórmulas hidratantes son más adecuadas para pieles secas, mientras que las matificantes y de larga duración son más indicadas para pieles mixtas o grasas. Comprueba siempre que el color se funda con tu tono de piel a la luz natural.
Puedes elegir si aplicar primero el corrector o la base de maquillaje en función del efecto que desees: si empiezas con el corrector, corregirás las imperfecciones y las ojeras, mientras que si empiezas con la base de maquillaje, obtendrás una base uniforme sobre la que difuminar el corrector de forma precisa.
Para usar los polvos sin que resulten pesado, elige fórmulas transparentes con un acabado ligero. Para uniformar aún más el tono de la piel, opta por polvos compactos con color y aplícalos con una brocha suave.