Skip to main content
Noticias sobre las aperturas de las tiendas y los envíos

Mascarillas para el rostro: descubre cómo elegir la ideal para ti

Para relajarse después de un día ajetreado, para preparar la piel para la aplicación del maquillaje o simplemente para darse un capricho digno de un salón de belleza: ¡siempre es buen momento para una mascarilla para el rostro! 
Pero ¿cómo elegir la mascarilla ideal para ti? Muy fácil: solo tienes que seguir los pequeños consejos que encontrarás en nuestra miniguía para aprender a orientarte en el mágico mundo de los tratamientos para el cuidado de la piel. 

Mascarillas para el rostro: una para cada tipo de piel

Como sabes, las mascarillas no son todas iguales, como ocurre con nosotras. Por esta razón, el primer criterio a seguir para elegir la mascarilla más adecuada es hacer una autoevaluación de tu piel y de sus necesidades. A esto lo llamaremos el «principio del beneficio»: dinos cómo es tu piel (y qué necesidades tiene) y te diremos qué mascarilla es la más adecuada para ti.

1 Si tienes una piel seca: necesitas una mascarilla hidratante y/o nutritiva. 
Ya desde la primera aplicación te permitirá obtener una piel más suave e hidratada con suma facilidad.

2 Si tienes la piel grasa: una mascarilla matificante será ideal para ti. 
Gracias a la acción seboabsorbente específica de este tipo de mascarilla, tu piel se verá inmediatamente menos brillante y con un acabado mate.

3 Si tu piel presenta imperfecciones: utiliza una mascarilla purificante. 
Tu piel quedará inmediatamente libre de impurezas y residuos de maquillaje y volverá a brillar.

4 Si tienes la piel sensible: elige una mascarilla calmante.
Le dará un alivio inmediato, frescura y una sensación de confort irresistible a tu piel. 

5 Si tu piel es normal: regálale un extra de energía non stop.
Gracias a ingredientes activos específicos como el extracto de café y de té contenidos en las mascarillas energizantes o antifatiga, tu piel estará lista para afrontar cualquier desafío.

CONSEJO
¿Tienes la piel mixta (por lo que las diferentes áreas del rostro tienen necesidades diferentes)? La solución es el multimasking, es decir, combinar varios tipos de mascarilla simultáneamente en áreas específicas del rostro según sus necesidades. 
 

Los formatos de las mascarillas para el rostro

Aquí empieza la diversión: existen muchos tipos de mascarillas y formatos, todos dignos de ser probados (y, por supuesto, de inmortalizarlos durante el uso con un buen selfie, como las influencers).

Mascarillas de hidrogel
- Tienen una estructura que se adhiere perfectamente al rostro y se desliza de forma muy agradable sobre la piel, lo que regala una sensación de bienestar inmediato. 
- Su fresca y ligera textura en gel no gotea y es muy fácil de aplicar gracias a la forma en que se adapta a los contornos del rostro.

CONSEJO
Guárdalas en la nevera para disfrutar de un efecto aún más refrescante. ¡Tu piel te lo agradecerá! 

Mascarillas en crema
- Muy sencillas de aplicar y dejar puestas, las mascarillas en crema no se escurren por el rostro, no dejan sensación grasa sobre la piel y te permiten continuar con tus actividades diarias mientras actúan.
- Se pueden utilizar solas o alternadas con otras mascarillas en crema para obtener varios efectos a la vez en diferentes áreas del rostro.

Mascarillas de tela
Al igual que las de hidrogel, las mascarillas de tela se adhieren perfectamente al rostro como una segunda piel y tienen una textura suave y muy confortable. Su textura está especialmente diseñada para retener y liberar gradualmente los ingredientes activos de la mascarilla en el rostro. 

Parches
De hidrogel o de tela, los parches están diseñados para aplicarse en áreas específicas del rostro y son muy cómodos de usar, incluso de viaje. 
 

Tratamientos para el cuidado de la piel y mascarillas para el rostro: ¿cuál es la diferencia?

Las mascarillas para el rostro y los tratamientos de cuidado de la piel que utilizas normalmente, más que ser diferentes, son... complementarios. Para lucir una piel perfecta (que te recordamos que es la base imprescindible para un maquillaje perfecto) lo ideal sería combinar siempre una crema o un suero específico con la mascarilla para maximizar sus beneficios. 

CONSEJO

Las mascarillas deben aplicarse sobre la piel limpia, así que acuérdate de limpiarla al comienzo y al final del día con productos específicos para la limpieza facial, como la leche limpiadora, los tónicos y el agua micelar de KIKO. 
 

Con qué frecuencia ponerte una mascarilla

Si bien cada mascarilla tiene sus propias peculiaridades, incluso cuando se trata de la frecuencia de uso, generalmente se recomienda aplicarlas 1-2 veces por semana, quizá alternando su tipología. El tiempo de actuación siempre se indica en el embalaje o en el folleto que acompaña al producto (excederlo no aumenta su efectividad :D). 

CONSEJO
Un truco para quienes tienen prisa pero no quieren renunciar al cuidado de su piel. Aplica la mascarilla mientras dejas actuar el acondicionador o un tratamiento capilar: en la ducha, los poros de la piel estarán naturalmente más dilatados y la piel más receptiva... ¡y tú ganarás tiempo!
 

Mascarilla puesta y smartphone cargado: haz una foto de tu momento de belleza y compártela con el hashtag #kikotrendsetters: conviértete tú también en protagonista del mundo KIKO MILANO.